2014Archive

Dec 17

El mundo es un lugar pequeño y, al final, todo está conectado y todos nos conocemos. Sin embargo, eso no significa que se discuta de todo o se critique todo. Las agendas de los temas de interés responden a complejos procesos que, en muchos casos, tienen sesgos e intenciones obvias que prueban que la opinión pública no es ese espacio ideal de debate regido por la Sprachetik de Habermas. Hay desniveles, barreras de entrada y personas intocables ajenas a cualquier escrutinio público. Asimismo, como he argumentado largamente en este blog, la academia sufre de los mismos males.

Un ejemplo paradigmático en este sentido es el caso Errejón. La prensa ha dedicado una extensa cobertura al desempeño irregular de sus obligaciones como investigador postdoctoral en la Universidad de Málaga y la prensa tenía razón. Se trata de un caso de deshonestidad intelectual, porque Errejón aceptó un dinero por unas tareas que no desempeñó. Se mire por dónde se mire está mal y tal actitud merece ser censurada. El problema, empero, es que para arrojar la primera piedra es conveniente estar libre de pecado y el Errejóngate ha desvelado todas las asimetrías e injusticias que nuestras universidades sufren por su vinculación a los partidos políticos. Al respecto, tuve un debate por Twitter con el Profesor Pau Mari-Klose, formado en el CEACS de la Juan March, quien acusó a Errejón de ser un fraude. Ante tanta exigencia, no pude dejar de señalar que el CEACS de la Juan March es un colegio invisible cuyos miembros se ayudan porque haber pasado por la Juan March es prueba incuestionable de excelencia, ergo merecen todo y más. Como es lógico, se me acusó de paranoico y ver fantasmas, ya que los académicos de la Juan March son virtuosos y excelentes y, por esa misma razón, siempre les va muy bien en sus carreras académicas con total independencia de sus vinculaciones directas con el PSOE (cerebritos de la izquierda) reconocidas con orgullo por ellos mismos.

Todo esto es realmente cómico porque en mayo de 2014 vózpopuli denunció unas contrataciones irregulares en el departamento de Ciencias Sociales de la UC3M que había beneficiado a investigadores vinculado al CEACS de la Juan March. Es decir, mientras sacaban los colores a Errejón ya era público que había un caso controvertido sobre cinco contrataciones en la UC3M que afectaban a los March boys, pero eso no debe ser óbice para cargar contra el populismo en pro de la sana democracia dirigida por virtuosas elites.

Ahora bien, qué pasó en la UC3M. Por la noticia sabemos que se hicieron cinco contratos como profesor visitante a cinco investigadores vinculados a la Juan March por seis años y que, curiosamente, de 95 candidatos, salieron escogidos cinco personas que se conocían y conocían a Ignacio Sánchez Cuenca, director del CEACS de la Juan March y miembro del departamento de CCSS de la UC3M. Es evidente que esta información surgió de alguien del departamento disconforme con el proceso de selección por haber considerado que primó el amiguismo y por eso filtró la noticia a la prensa. Esto, sin embargo, no significa que el proceso fuera irregular, aunque sí lo fue. En primer lugar, la LOMLOU 4/2007 en su artículo 54 fija:

La contratación de Profesoras y Profesores Visitantes se ajustará a las siguientes reglas:

a) El contrato se podrá celebrar con profesores o investigadores de reconocido prestigio de otras universidades y centros de investigación, tanto españoles como extranjeros.

b) La finalidad del contrato será la de desarrollar tareas docentes o investigadoras a través de las que se aporten los conocimientos y la experiencia docente e investigadora de los indicados profesores a la universidad.

c) El contrato será de carácter temporal con la duración que se acuerde entre las partes y dedicación a tiempo parcial o completo.

Esto significa que sólo se puede contratar como profesor visitante a un investigador adscrito a otro centro académico de forma temporal y que después volverá a su centro originario. Por el contrario, la UC3M está usando la figura del “profesor visitante” para sustituir la convocatoria de plazas de Profesor Ayudante Doctor, que son las que debería convocar. Esto es un fraude de ley y la perversión de una figura laboral. Es una práctica que está mal, aunque muy extendida en la UC3M. Ellos se justifican diciendo que una plaza PAD obliga a los candidatos a estar acreditados por la ANECA y si ellos quieren atraer a investigadores internacionales no pueden con este tipo de contratos. En este caso, este argumento falla, porque se atrajo a investigadores nacionales, pero, además, la ley no admite cláusulas de excepcionalidad y excusas. Especialmente, porque este problema sería perfectamente evitable mediante un contrato de profesor visitante de un año y si el candidato está conforme en continuar en la UC3M podría acreditarse por la ANECA (en serio, este trámite burocrático no es tan horrible y se hace en unas pocas horas on line). No hay tanta dificultad como se pretende.

Por otra parte, la contratación vía profesor visitante introduce una inseguridad jurídica en el proceso, porque al no tratarse de un concurso público la universidad no debe cumplir la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (Ley 30/1992 de 26 de noviembre). Esto es fundamental, porque esta ley y sus artículos son la única garantía que tenemos los desapadrinados cuando nos enfrentamos a las cacicadas universitarias. El que esto escribe sabe que dentro de dos años ganará dos juicios gracias a esta ley, porque la universidad incumplió en dos convocatorias para plazas PAD su artículo 28, razón para solicitar la nulidad de pleno derecho de la convocatoria. Es más, si esta contratación se hubiese hecho como plazas PAD y alguno de los 90 candidatos que fue rechazado pudiese demostrar que en la comisión de selección hubo miembros del CEACS del Juan March y que han sido elegidos miembros del CEACS del Juan March podría tumbar dicha convocatoria porque en el proceso de selección hubo un evidente conflicto de intereses. Sin embargo, al tratarse de contrataciones como profesor visitante, los otros 90 candidatos se encuentran completamente indefensos ante este proceder incorrecto legal y moralmente.

Por lo tanto, es muy difícil no ver lo ocurrido en la UC3M como una cacicada hecha con el propósito de beneficiar a unos determinados candidatos desde el inicio. Una cacicada que demuestra que esa tan defendida libertad y discrecionalidad en los procesos de selección universitaria como el remedio a todos los males, sólo nos traería más cacicadas y más injusticias. A título personal, no tengo dudas que los otros 90 candidatos no tuvieron ninguna posibilidad, porque ni se leyeron sus CVs. He estado siempre desapadrinado en todo proceso de selección y ya sé que es ser uno de esos 90. Da igual qué hayas hecho, eso no importa. Importa tu amistad con los miembros del comité de selección. Pero no se preocupe, ellos son amigos, porque ellos son amigos de los mejores. Por esa razón, son los mismos que escriben día sí y día también en blogs y medios de comunicación para decirnos que debemos ser gobernados por unas elites eficientes y competentes y que ellos son la prueba viviente de la excelencia, que son los mejores y que ellos deben ser esas elites que nos gobiernen. No debe extrañar que les vaya tan bién cuando el resto de áreas de conocimiento pierden plazas y se hunden cuando toda su ciencia se dirige a alertarnos de los peligros de Podemos y el populismo. En serio, si eres un tecnócrata contrario a la democracia, en la academia suele irte muy bien.

Oct 20

Acabo de empezar la lectura de Excellence by Nonsense: The Competition for Publications in Modern Science del economista Mathias Binswanger y estoy, simplemente, entusiasmado. Ha colgado su libro en internet de acceso libre aquí:

http://book.openingscience.org/basics_background/excellence_by_nonsense.HTML

El libro lo compartió ayer el Twittero  @MigeruBlogger y es una gran noticia, porque explica, usando en muchos casos literalmente los mismos argumentos empleados en este blog, cómo se ha construido la "ilusión de la competencia" para conducir el mundo académico hacia el más absoluto papermaking productivista. Hace un año debíamos soportar la insolencia de los preclaros economistas Q1 cuando se dudaba en público de su autointitulada autoridad científica. Ahora, cada vez, más personas coincidimos en la misma línea de crítica desde distintos lugares y sin coordinarnos previamente y sin tener intereses comunes. Esto significa, simplemente, que ellos están equivocados y nosotros tenemos razón al señalar los errores.

Por cierto, me había olvidado de señalar también esta reseña de John Gray de las memorias de Dawkins:

http://www.newrepublic.com/article/119596/appetite-wonder-review-closed-mind-richard-dawkins

De nuevo, se emplean los mismos argumentos que aquí se han expuesto para explicar por qué Dawkins hace teología y no ciencia.

Oct 05

Después de un largo y accidentado proceso editorial (sustitución de un revisor, renovación del consejo editorial, baja por maternidad, necesidad de mejorar el estilo de mi inglés, corrector de inglés desaparecido en combate y, finalmente, vacaciones), History of Education ha publicado mi artículo Enlightened paternalism: the prohibition of corporal punishment in Spanish public schools in the nineteenth century. ¿De qué va? Pues puedo copiar el abstract para explicarlo:

The article, in order to analyse the cultural values of Spanish liberalism, describes the prohibition of corporal punishment in secondary education. The evolution of education laws and codes during the nineteenth century reveals great hope and confidence in building up an academic authority based exclusively on the power of reason and capable of ruling an ordered society. However, the study of documents found in the Instituto de Valencia historical archives highlights the difficulty of maintaining discipline as well as managing the political motivations of rebellious students, who demanded more autonomy from the academic authority.

¿Y por qué es interesante? Ehem, la selfpromotion se fundamenta en hacer autobombo por la simple razón de captar atención y lograr ser alguien en esta hoguera de vanidades. No hay mucho más, aunque, sin embargo, el artículo sí es interesante porque describe la construcción de la autoridad académica por los moderados (los liberales conservadores españoles del siglo XIX) como un intento de emular la construcción del poder político como una maquinaria racional. Es decir, el catedrático de instituto debía comportarse ante sus alumnos como el gobierno ante sus súbditos. No obstante, esta situación no se entendía como despotismo o simple dictadura, porque los profesores no podían emplear castigos físicos o corporales contra los estudiantes. En este sentido, el artículo explora las contradicciones de la filosofía liberal en su intento de autolimitar el ejercicio del poder cuando debe enfrentarse a movimientos o protestas democráticas. Las clásicas contradicciones internas del liberalismo que lo diluyen al intentar detener las aspiraciones democráticas de la sociedad.

Asimismo, otra de las razones de hablar de mi libro aquí es que Taylor and Francis permite durante el mes de octubre descargarse gratis desde España sus publicaciones y eso significa que se puede acceder al artículo desde este enlace:

http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/0046760X.2014.959072#.VDFSs7lxmM8

Finalmente, comentar que para publicar en esta revista he firmado una carta de compromiso que me impide publicar en la red o poner a libre disposición el artículo. Al respecto, en breve en Joves Investigadors sacaremos un resumen sobre las jornadas de evaluación de la calidad científica que organizamos el pasado lunes 29 de septiembre que servirán para ilustrar cómo la calidad científica la miden empresas privadas que ya funcionan exactamente igual que las agencias de rating.

Sep 16

Escribo este post después de haber pasado el día vaciando mi despacho en el departamento de Historia Contemporánea de la UV. Tenía contrato como asociado un año más que, según las condiciones pactadas por CC.OO y nuestro Rectorado, significaba que debía dar 18 créditos de docencia anual por 460 euros al mes. El problema es que esa carga de trabajo, más mi maldita manía de priorizar a los estudiantes porque es mi obligación hacerlo, me hacían del todo imposible ser competitivo en otras facetas del mundo académico. El papermaking y los grupitos de investigación hacían que sacar uno o dos artículos al año en revistas como History of Education, Historisches Jahrbuch, History of Human Sciencies o Hispania, más un libro cada dos años y un capítulo de libro por año fuese un ritmo de producción muy bajo, especialmente si tu director de tesis no forma parte de las comisiones de contratación.

Por otra parte, en mi departamento salieron dos plazas de Profesor Ayudante Doctor que, gracias a nuestra política de puertas abiertas y la imposición del valenciano como requisito lingüístico, atrajo a ocho doctores que nos habíamos… doctorado en el mismo departamento (sí, eso se llama endogamia y no es bueno). La Comisión decidió que mi puesto era el sexto que, al ser el segundo doctor más veterano (a pesar de que soy de los más jóvenes porque terminé la tesis en cuatro años), no puede entenderse de otra forma que no sea un fracaso. Después de ese resultado, sólo hay dos interpretaciones posibles: a) soy muy malo y aspiro a ser mediocre; b) la decisión tomada por la comisión es muy discutible y merece ser recurrida. Como es obvio, me decanto por la opción b, pero sea cuál sea la verdad, ninguna de las dos opciones me permitía continuar en el departamento y conservar algo de dignidad. Por lo tanto, he decidido renunciar.

No es una tragedia a nivel laboral, porque conservo mi trabajo en la empresa privada y tendré más tiempo para la investigación y es posible que pruebe eso del papermaking (publicar con el único propósito de promocionar). No obstante, como algunos amables lectores de este blog me han citado por Internet como una autoridad y se han referido a mí como “profesor de Historia de la Universitat de València”, me temo que habrá que añadir “antiguo profesor” o citarme como “profesor colaborador de la State University of New York” (esto incluso mola más), porque, de momento, ya no soy profesor en la UV (NOTA: es posible que la universidad cierre este blog cuando den de baja mi cuenta de correo. Intentaré avisar, si me avisan).

Sirva esta introducción para compartir con los lectores un resumen del aprendizaje vital que he acumulado a lo largo de este tiempo gracias a haber hecho exactamente casi todo lo que no se debía hacer para prosperar en la universidad. Por eso mismo, les presento a continuación las principales equivocaciones que cometí y que pueden ilustrarles sobre cómo se triunfa en la academia:

1) No debería haberme doctorado en una universidad española: esto te deja fuera del mercado internacional como no tengas muy buenos contactos muy metidos en las redes de intercambio de favores. Como tu director no sea un habitual de universidades norteamericanas, ser doctor por provincias te dejará por completo fuera de juego. Te dirán que con publicaciones internacionales podrás compensarlo, pero es falso. En primer lugar, esas publicaciones si las mandas por libre tardarán más tiempo en salir que si las mandas con contactos. En segundo lugar, por muy bueno que sea tu inglés, siempre necesitarás una corrección de estilo, porque los filtros a pasar son muy altos. Eso exige fondos, eso te exige poder lograr esos fondos. Lograr esos fondos te exige tener acceso a ellos. Tener acceso a ellos puede exigirte una pérdida de independencia importante, ya que entrarás a formar parte de un grupo y, una vez estás en un grupo, puedes verte en batallas de grupos por la financiación escasa, lo que lleva a dinámicas competitivas malsanas que terminan resquebrajando tu integridad. Si no estás en un grupo de poder, no tendrás fondos. Y los grupos de poder son los que eliminan al resto y la ambición y la falta de honestidad suelen ser dos elementos claves para vencer. De igual modo, los liderazgos tiránicos y arbitrarios cohesionan a los grupos y garantizan la fidelidad y lealtad de los miembros de la organización. Por lo tanto, es fácil imaginar cómo son las dinámicas de grupo que le esperan a uno si quiere estar en el bando de los ganadores. Por otra parte, también te queda la opción de pagártelo de tu bolsillo si prefieres mantenerte al margen de los Juegos de Tronos universitarios. Sin embargo, por muchas publicaciones que tengas, siempre un recién doctorado por Harvard o Yale te ganará, aunque no tengan ninguna publicación. ¿Por qué? Porque si un doctor de provincias ha logrado un CV tan bueno, eso demuestra que un doctor de elite logrará un CV mucho mejor, porque él, al ser de Yale, es mucho mejor que tú. Todo lo bueno que tú puedas llegar a ser, sólo demuestra que ellos podrán ser mucho mejores. Es imposible refutar esta máxima y, por supuesta potencialidad futura, siempre te verás superado por ellos. Han gastado mucho dinero, además de horas de trabajo, en su título y hay un gran negocio detrás de esos títulos. El consenso de expertos no piensa devaluar esos títulos, porque, en ese caso, nadie invertiría en ellos.

2) No debería haber tenido como prioridad hacer un trabajo riguroso y honesto: mi prioridad debería haber sido hacer amigos. No fui a congresos, no me fui de estancias, no perdí el tiempo… Me maté a trabajar para publicar dos monografías monumentales, porque tenía la estúpida y romántica idea de que sería conocido por mi trabajo. Fui un imbécil. Al 70% de la gente que está en el mundo académico, su trabajo realmente les aburre y se trata de aparentar. Si no hay nada personal que ganar, no te harán caso.

3) No cumplas con los plazos de entrega: una de mis principales preocupaciones era cumplir con el plazo de entrega de la FPU. Terminé la tesis en cuatro años, a pesar de haber cambiado de tema después de finalizar el DEA. En la práctica, hice dos tesis con un trabajo de archivo bestial y enfermizo. Eso me ha perjudicado, porque he tardado dos años en lograr que se publicase mi trabajo y eso ha consumido un tiempo enorme de mi carrera postdoctoral. Debería haber alargado la tesis al máximo, ir publicándola a trozos y leerla aunque fuese un refrito de textos originales y publicados. En mi época, oficialmente, eso estaba prohibido. La tesis debía ser inédita en su integridad, pero muchos no cumplían ese requisito. A día de hoy, ya se puede hacer y la tesis puede ser incluso un compendio de artículos publicados.

4) Adáptate a las normas aunque no tengan sentido: en esta obsesión cuantitativista, la investigación en Historia se evalúa acorde a unos parámetros completamente ajenos a la disciplina. Aprende cómo se evalúa y juega al juego. En poco tiempo y si tienes muchos conocidos podrás publicar el mismo artículo en seis o siete revistas de segundo o tercer nivel y, por simple aritmética, vencerás a cualquier candidato con dos papers realmente importantes. Todo es cuestión de tener espíritu competitivo.

5) No tengas vida social o compromisos de ningún tipo: en serio, no te preocupes de tu entorno, no tengas aficiones, no quieras ser feliz. Cuánto más aislado socialmente estés, más tiempo pasarás en el departamento y en congresos. Eso es lo realmente importante en tu vida. Si eres feliz, no resultarás jamás lo suficientemente competitivo y adaptativo para las normas de una institución jerárquica como la universidad.

6) Si te implicas en la acción colectiva, a cambio de algo. El espíritu cívico en la academia está muy bien, pero ejércelo a través de instituciones con poder: partidos, sindicatos, lobbys… Eso siempre recompensa, pero el voluntariado en ONGs anónimas que curran a pie de calle es para cretinos.

7) Sigue el camino que te marcan: olvídate de desarrollar investigaciones propias. Desde el principio, debes defender tesis prestadas. Eso elimina los riesgos y luego te permite seguir una carrera con continuidad y sentido. Si quieres ser original, luego te tocará a ti buscar sitios donde solicitar una postdoc, presentarte, escribir el proyecto y postular. Todo eso quita mucho tiempo y agota. Por el contrario, si reproduces el trabajo de los que mandan, te dirán dónde ir y con quién, te darán hecho el proyecto y, a veces, incluso lo presentarán por ti. Esto se llama trabajar en equipo y así pavimentamos el consenso científico.

8) Pasa de tus alumnos y de las clases: si te ha tocado esta china, no les dediques ni un segundo. Olvídate de moralinas y rollos como la profesionalidad, el compromiso, el deber y esas monsergas. No les dediques ni un minuto, te distraen y agotan, pero no le importan a nadie y a nadie le importa lo que hagas con ellos. Además, si te importan tus alumnos, muchos pensarán que eres tonto.

Esta es la universidad que tenemos, que es exactamente igual que la del resto del mundo. Antes, ingenuo de mí, pensaba que era posible reformarla e introducir criterios de calidad, pero ya me he dado cuenta que los criterios se hacen en función de quién tiene el poder de aplicarlos y quienes tienen las redes de compadreo se adaptarán a ellas y lograrán sobrevivir. Cada día estoy más convencido de que las estructuras de poder burocratizadas y jerárquicas son irreformables, simplemente colapsan y todo se hunde con ellas. En definitiva, ya veremos cómo termina esto, pero, a menos oportunidades, más competencia. Y, cada vez, tengo más dudas de que de la competencia pueda surgir algo bueno.

Sep 05

Ha empezado el curso académico y el blog NeG nos brinda un post sobre una investigación académica en teoría de juegos que pretende proponer medidas de condicionamiento para lograr que las mujeres sean más competitivas y ambicionen puestos directivos en los consejos de administración de las grandes empresas. El texto parte de la extendida premisa de que las mujeres son más reacias a participar en situaciones competitivas, tema con una amplia biografía que suele vincularse con su mayor aversión hacia la violencia, la crueldad, el riesgo o su mayor implicación cívica con los bienes colectivos, su menor predisposición a aceptar sobornos o su mayor respeto hacia las normas sociales. En definitiva, un amplia línea de estudio que suele dividirse entre partidarios de buscar una causa biológica a estas diferencias de comportamiento o quienes consideramos que la razón es cultural y se debe a la vulnerabilidad al estereotipo negativo o la autoindefensión adquirida durante el proceso de socialización. Un tema enormemente complejo, polémico y realmente complicado de dilucidar que, como siempre, es olvidado por completo por los economistas, porque la prioridad debe ser publicar y el rigor te suele fastidiar el artículo.

Por lo tanto, se asume que las mujeres deben ser más competitivas y que eso es bueno y se desvincula del resto de cuestiones para proponerse un simple experimento de teoría de juegos que nos permitirá reducir su aversión al conflicto. Las tareas consisten en:

Los participantes en nuestro experimento fueron estudiantes de la UAB, mitad hombres, mitad mujeres. A su llegada al experimento fueron acomodados en dos salas de ordenadores contiguas separadas por una pared de cristal. Los participantes en una de las salas constituían la “generación 1”,  representando a las personas con experiencia que más tarde aconsejarían a las personas de la otra sala, la “generación 2”,  que representaban a las personas sin experiencia.

El experimento empezó con la generación 1. La tarea que tenían que realizar era sumar cinco números de dos cifras durante cinco minutos. Primero se les pidió a los participantes de la generación 1 que realizaran la tarea sujeta a la “remuneración por unidad”, en la que cada persona recibía 50 céntimos de euro por cada suma correcta. Después se les pidió que realizaran la misma tarea bajo una segunda forma de remuneración, la “remuneración por competición”. Esta  consistía en que el mejor de un grupo de cuatro personas, formado por dos chicas y dos chicos, recibiera dos euros por suma correcta, mientras los demás miembros del grupo no recibían nada.  Finalmente, se les pidió a los participantes que volvieran a realizar la tarea, pero esta vez escogiendo de antemano si deseaban ser remunerados por unidad o por competencia. Esta última decisión es nuestro centro de atención.

 

El lector atento ya habrá notado una diferencia radical en los dos sistemas de pagos: si el primero es una recompensa individual en la que todos podemos ganar de acuerdo a nuestro trabajo y, por lo tanto, es justa, la segunda establece un escenario de conflicto en la que el ganador se lo lleva todo y deja al resto, que también ha trabajado, sin nada. Es decir, es esencialmente injusta y arbitraria, ergo nos obliga a enfrentarnos a los demás y desposeerlos de toda posible recompensa (luego, estos se pasan horas y horas diciendo que la economía de mercado no es un juego de suma cero…). Pero, como es evidente, los autores del paper ignoran por completo esta distinción y se limitan a su eufemismo de “remuneración por competición” (debería ser por victoria, que, como todo el mundo sabe, los atletas profesionales sólo cobran por carrera ganada), ya que discutir si los sistemas de incentivos que estamos creando son injustos o aborreciblemente demenciales escapa a nuestras líneas de investigación. A partir de aquí tenemos que:

Los resultados para los participantes de la generación 1 fueron los siguientes: Cuando la forma de remuneración era exógenamente dada no había diferencia significativa entre el número de sumas resueltas por hombres y mujeres. En cambio, cuando se tenía que escoger la forma de remuneración muchas mujeres que habían demostrado ser buenas en la tarea rehuían la competencia y escogían la remuneración por unidad, mientras que hombres de nivel similar tendían a decidirse mucho más frecuentemente por la competencia.

El foco de nuestro trabajo es si esa tendencia de mujeres competentes a rehuir la competencia podía ser en la generación 2 eliminada o al menos moderada tras recibir consejo por parte de la generación 1.

Igual que la generación 1, la generación 2 realizó la tarea primero bajo remuneración por unidad y después bajo remuneración por competencia. Igual que en la generación 1, no hubo diferencia significativa entre el número de sumas resueltas por hombres y mujeres. Antes de que la generación 2 tuviera que escoger entre realizar la tarea bajo uno u otro tipo de remuneración, cada persona de la generación 2 fue emparejada con una persona de la generación 1.

Cada persona de la generación 1 conocía sus propios resultados en relación a los otros miembros de su grupo y los resultados de la persona a la que aconsejaba para los casos en los que el tipo de remuneración venía dado. Sobre esta base cada persona de la generación 1 daba consejo a su pareja respecto a si debería escoger remuneración por unidad o por competición.

Nuestro resultado más importante es que el consejo más que dobla la aceptación de la competencia por parte de las mujeres altamente capaces. Mientras que sin consejo sólo un 40% de éstas decide competir, de las que reciben consejo más del 80% deciden competir. Esto lleva a un aumento neto de la eficiencia de las decisiones. Además, las mujeres que reciben consejo aumentan su confianza en cuanto a sus resultados en comparación con los demás competidores.

Consideramos que este resultado puede ser de gran interés en relación al debate sobre como aumentar la presencia femenina en los puestos de más alto nivel. Primero, indica que una gran parte de la baja disposición femenina a competir se debe simplemente a una baja auto-confianza. Segundo, este sesgo se puede reducir mediante el consejo dirigido de otra persona (a coste muy bajo). Es importante que el consejo se base en el verdadero rendimiento y no se vea influenciado por estereotipos de género. El consejo dirigido de personas con experiencia  para personas que comienzan su andadura laboral puede no sólo guiar las decisiones de mujeres jóvenes prometedoras, sino también hacer reflexionar a las personas con experiencia sobre su evaluación de candidatos potenciales.

El lector atento habrá advertido de nuevo que se omite si el emparejamiento atendió a razón de género. Es decir, que si las mujeres de la generación 2 que fueron más competitivas estaban “aconsejadas” por hombres de la generación 1 que quisieron demostrar su masculinidad mediante la expresión de los rasgos tradicionalmente asociados a la testosterona (agresividad, violencia, competencia…). Esta variable se omite para que no podamos saber si lo que ha ocurrido simplemente es conformidad con la autoridad: el hombre ganador de la primera ronda dice a la nueva participante que debe ser más competitiva y ésta asume que es lo correcto sin entrar a valorar la justicia del procedimiento, como podría haber ocurrido sin esa figura de autoridad. El experimento de Stanford queda lejos de las preocupaciones de los economistas.

Sin embargo, es más grotesco ver cómo la experiencia queda reducida al conocimiento del juego y los jugadores. Señores economistas, experiencia no es eso. Experiencia es el conocimiento directo de las consecuencias de nuestras decisiones. Jugar a un juego no otorga ninguna experiencia vital (deberían dejar de rodearse de nerds adictos a los videojuegos). La experiencia es el conocimiento directo de las consecuencias de haber priorizado la carrera profesional por encima de las inquietudes personales. La experiencia es saber si mereció la pena ser el mejor en un ámbito laboral que no premia el trabajo como dice el artículo, sino la predisposición a la obediencia y entrega absoluta a la superioridad (hacer estas sumas no es una tarea complicada ni gratificante: es una rutina y la ejecución de rutinas es una buena forma de medir la predisposición a la conformidad y la obediencia, que es lo que están realmente midiendo estos investigadores, no el mérito, el talento o la capacidad). La experiencia es entender el significado trascendente de las decisiones que cambian las cosas y las decisiones que se toman en un juego no cambian nada, por eso es un juego. Obviedades que, por lo visto, se olvidan para doctorarse a gusto del mainstream económico.

Aug 14

One of the most fertile insights of the book The Mandarins of the Future. Modernization Theory in Cold War America of Nils Gilman is the description in Chapter 6 of the rapid intellectual disintegration of the institutional circles that had spread and supported a social scientific paradigm as successful as MT. The death of the MT is a relevant event because it combines the different logics and dynamics that Kuhn and Lakatos had pointed out as the principal causes of success and failure of science. Likewise, the collapse of the MT is also instructive because it can help to grasp the possibilities of overruling a hegemonic paradigm as the Neoclassical Economics (NCE). In this sense, I will do an attempt to systematize the causes and reasons of the refutation of MT provided by Gilman in order to display the intellectual and social battlefield where theories fight for being accepted by governments and public opinion. Indeed, we are talking about two battlefields: academic dynamics and social dynamics, where it is impossible a complete shift in academic world without a clear alignment of the speakers of public opinion. So, what happened to MT? First, we have:

Academic dynamics:

1)     Blockage of internal criticism

As Nils Gilman explained, Gabriel Almond and his Committee of Comparative Politics (CCP) blocked the attempts of focusing on internal contradictions or argumentative pitfalls of MT to interpret reality. The honest intellectual research was neglected, disregarded or marginalized in order to keep intact the scientific authority of the MT and its scholars. This is a classical intellectual inquisition inside academic disciplines closely related to political power. As instrument of transforming reality, the MT has to work, so it is not possible assume doubts or plan a honest and coherent research, because all the intelectual production is conditioned by the necessity of reach public repercussion and recognition, especially in general medias. That is the original sin of social sciences and the reasons of its conflicts with the ethical norms that inspire the academia. In doing this, the successful scholars invited by politicians to rule the world transform their own theories in a self promotion platform. It does not have an immediate effect as happened to MT and CCP, but it is the beginning of a basis of criticism that would spread to heterodox groups and help to a convergence that would unify a widespread suspicion to the orthodox postulates.

2)     Coincidence of epistemological refutation from extremes

This internal intellectual blockade means the death of the creativity and vitality of the paradigm. The young scholars who are adopted by the fathers of the theory only could reproduce their thesis without doing an honest and independent research. So there are no differences, it is always the same story told again. Before this confluence to scientific reproduction and papermaking devoted to academic career promotion, outside the mainstream the critics would have finished a total and complete refutation of the hegemonic paradigm. In the case of the MT, these critics came from the left and the right and, obviously, there was a huge gap between their political and moral purposes, although there was a complete coincidence in their theoretical refutation to the validity of MT as coherent project of research.

3) Dark derivations

Although Gilman considers Samuel Huntington and his authoritarian and anti democratic militarism more an outsider to MT circles than an apostle, I see him as the logical dark derivation of MT. (Spain was exposed to the conservative version of MT in order to legitimize the Franco's dictatorship, so we know this version as the normal MT). All theories converted in a real tool of power appeal scholars with desires of being philosopher king and applying to others its plans of domination in order to conquest the right order for the right society. It means that more popular and successful is a social scientific paradigm and more politicians want to hear the scholars, there will be more ambitious scholars with personal frustrations who desire to do research following the hegemonic paradigm (sorry, I'm a bit psychoanalytic in this point). As result, darker variations of mainstream theories lacking humanitarianism will be published. The sense of power and the desire of applying it demand less empathy to ensure self confidence. The feeling of self righteousness is only possible if we do not care about the concerns and feelings of others, because, since we are right, we do not need to care about them. Trapped in this dynamic, the scholars will propose more extreme and cruel variations of the theory, because they only could feel that their theory is scientifically right crossing the moral limits and reaching official recognition for it. Indeed, breaking the moral limits for receiving official attention and tacit approbation in spite of a public sanction is the method that proves the social validity of their theories. Since this situations, it is easy to understand that Huntington had proposed a "genocide by draining" to win the Vietnam War.

4) Final self denial

These three traits do not refute a hegemonic paradigm. In order to overthrow it, the direct and vehement intervention of public opinion inside academic circles is necessary. This is what I call the "social dynamics" and I will analyse them after this passage, but the conjunction of the former elements with political failure and social sanction condemns any theory. Reached this point, even the apostles of the hegemonic paradigm will desert their cause and will try to reconfigure their academic careers to portray their past such as casual o conjunctural coalition with the hegemonic paradigm. They are trying to escape to the consequences of public and moral sanctions to their work, so it is even necessary to dismantle the net of academic institutions associated with the hegemonic paradigm. It is not only outdated, it is responsible of serious wrongdoings. In the case of MT, the step back of Gabriel Almond and Lucian Pye probably was a defensive tactic to avoid being associated with the fall of W.W. Rostow and the failure of the Vietnam War and minimize the loss of public reputation, but this produced a serious vacuum in the mechanisms of intellectual reproduction that was covered by the criticism of the MT. In these circumstances, Charles Tilly was invited to edit The Formation of National States in Western Europe (1975) and to write with complete independence and honesty. The result was the official certificate of the useless and scientific irrelevance of the MT approaches. But this happened because the CCP hoped to reconvert the MT thanks to Tilly contribution and in this weak defensive position had to deal directly with all the criticism that had been blocking.

Social dynamics:

1)     An intellectual public figure

Rostow was the recognized father of MF by the public opinion. He was also a politician directly involved in the Kennedy and Johnson administrations and he advocated publicly for the hard line in the Vietnam War, a hawk. He represented the MT and he associated the MT to the fate of the the Vietnam War and his own fate. All this helped to a general audience to focus with more attention and facility on abstract theory as MT. In the pursue of success and popularity, academic starlets are vital for the paradigms, but, at the same time, it ties the paradigm on the life of these intellectual celebrities. In the case of the MT, Rostow monopolized the attention and made easier evaluate the MT evaluating him. When he was not allowed to come back to the MIT in 1968, it was obvious that Rostow was rejected by his colleagues, that he has lost his reputation among the peers. It was a harsh public sanction that showed the repulsion to his complete commitment to the Vietnam War. Probably, it was motivated by personal feelings and by the pressure of social protests against the war, but the point is that Rostow did not win the Nobel prize of economics. He lost his job and for the general audience it was also a public censure to the MT by the academia.

2)     Refuted by a crucial fact.

In theory, the Duhem–Quine thesis about the impossibility of validation of a general theory by a crucial experiment should be protect the MT. However, as the supporters of the MT demand the scientific authority for themselves, they need to test the MT to prove that they deserve this authority. This was one of the reasons of the involvement of Rostow in Vietnam War. The Vietnam War was the lab camp of the MT and the victory of the South Vietnam War would prove that the MT was right. Nevertheless, the result was the contrary, but it was possible for the general audience the understanding of the invalidity of MT thanks to the protagonic role of Rostow and the crucial fact that SV was defeated.

3)     Moral wrongdoing

The scholars are the priest of liberal society. They should not been involved in material and political affairs and only pursue eternal truths, truths that are understood as public goods. By the contrary, Social Sciences and its eagerness for political influence, at the end, contaminate these high ethical standards. Besides, if the focus is on a intellectual public figure is more easy to evaluate the pertinence of his actions and the consequences of his theories. Obviously, promote the escalation of the conflict, massive bombings or military incursions in neutral countries were not the typical concerns of a scholar, but when Rostow acted in this way, he was a wrongdoer for important sectores of public opinion and he destroyed the moral independence and the neutral ideology of the MT. He showed to the public that the MT was an instrument of power, a tool for politicians, very far away of the ideal science.

The lessons of the collapse of the MT is the importance of public figure who incarnated a theory to evaluate his theory in accordance to his behavior. In political affairs it is impossible doing this separation, so this bound could save or conduct to collapse the hegemonic paradigms. After this display in front of public opinion, the academic dynamics could be opener and the invisible colleges have to adopt a low profile to hide themselves from public scrutiny. In the case of NCE, the academic dynamic are completely fulfilled. The mainstream, although supposed public plurality, marginalize, neglect or disregard all criticism to NCE paradigm. In the same way, so radical and extremely different familias as post marxists, ecologists or austrians have refuted the incoherence of the assumptions of the NCE and its impossibility of being validate by external variables, since it is a logical closed construction conformed by self submitted evidence. Likewise, the proposals in defence of free market for organs or drugs are the dark derivations that came from the NCE mainstream.

However, the social dynamics are grasped by the difficult to focus on a singular scholar devoted to a singular political campaign. Although the economic crisis should be an intelectual crash, the impossibility to reduce it to so clear test such as a match or a war, makes more difficult evaluate the reasons of failure or success. Similarly, the impact of Vietnam War in public opinion was more directed and concentrated, while the economic crisis is wider with multiple sides that affect everybody in different ways. Vietnam War galvanized a strong and unite opposition, an opposition with new demands related to widespread moral and civil values that allowed to censor the wrongdoing of scholars more closely and more effectively. By the contrary, the erosion of moral and civic values suffered by our society thanks to relativism makes harder today to rebuild a civic opposition to NCE in public spheres, especially because an economic crisis has not as clear intentionality and protagonists as a war.

In the same way, it is harder to define the crucial fact that can validate or refute the NCE, because the consequences appear in the long run and it is not easy to elaborate a understanding and clear relate that unify the facts and events. Besides, there are no intellectual figure leaders enough popular by general audience (may be the exception is B. M. Friedman) to help them to follow the succession of events. All these peculiarities make more difficult the collapse of NCE, although it is a hegemonic paradigm similar to MT. On another hand, it reveals the importance of comic books as Economix, because it is an attempt to bridge the distance between academic dynamics and social dynamics. Moreover, it is also necessary the publication of critical biographies of academic economists who normally took part in the process of decision making with a low profile.

To summarize, if Rostow had not been involved so closely to Vietnam War, probably the MT would have been capable of resisting better the criticism and would have not collapsed.

Historia versus Economía