Cambio de rumbo del blog
Este contrablog surgió, originariamente, para denunciar la censura que Nada es Gratis realizaba por tratarse de una mala práctica académica, ya que siempre hacían referencia a su condición de autoridad académica neutral. De igual modo, señalaba la deshonestidad de pretender erigirse como una autoridad científica carente de sesgos ideológicos cuando todo su trabajo intelectual estaba condicionado por su ideología y por las remuneraciones de empresas particulares con intereses concretos.
En cierta medida, este contrablog era la continuación natural de mis pasadas intervenciones en la blogosfera que, en términos generales, siempre estuvieron motivadas por las mismas inquietudes: el intento de limitar los espacios democráticos de discusión en virtud de una pretendida autoridad académica que amparaba a los censores. Fue el affaire Balcells, mezcla de autoritarismo y compadreo académico, el detonante que me animó a presentar una crítica más sólida y argumentada a las malas prácticas que proliferaban en la opinión pública gracias a los blogs pseudoacadémicos. En aquella ocasión, como no tenía ni blog ni Twitter, escribí un artículo, lo transformé en un PDF y lo colgué en mi perfil académico. Volvería a repetir la operación a raíz de la polémica suscitada por un artículo de Roger Senserrich en el diario.es y cuando el Professor Jesús Fernández Villaverde menospreció a los historiadores españoles.
Sin embargo, después de algunos meses y comprobar el poco impacto que estas denuncias sobre malas prácticas tenían, pensé abordar la cuestión de una forma más sistemática y efectuar un marcaje más directo para recortar los espacios de impunidad que estas personas se habían construido.
El resultado es positivo: FEDEA ha saltado por los aires por culpa de sus contradicciones internas y los tecnócratas indignados Garicano y JFV se han sumado al proyecto reformista de UPyD y su blog ¿Hay Derecho?, prueba que, a pesar de tanta ciencia social made in USA, siempre estuvimos hablando del elitismo antidemocrático de Ortega y Gasset; es decir, fascismo ilustrado. No obstante, habrá que seguir vigilantes, porque una persona mentalmente inestable como Jesús Fernández-Villaverde no debería ocupar ninguna responsabilidad política o tener el más mínimo poder en una sociedad democrática, ya que no es capaz de controlar su ira y, pese sus modos de estudiante repipi, tiene una gran violencia y rabia contenida contra el mundo y, a la más mínima, se pone a escribir mails amenazantes repletos de insultos. No conocía mucho del personaje cuando supuse que sufría de problemas de autoestima y necesitaba de una alta valoración externa para compensarlos, pero con la información acumulada en estos seis meses es evidente que subestimé su patología.
En este sentido, se debe remarcar que una de las líneas que ha seguido este contrablog son los problemas de carácter psicológico de los economistas. No es una tontería, es un problema grave sobre el que investiga en la actualidad Adam Grant. La Economía Neoclásica, la teoría de juegos y el realismo de Hobbes, como hemos tratado en anteriores ocasiones, son unos modelos sobre el comportamiento humano que sintetizan la sociopatía o la psicopatía y, al mismo tiempo, se han constituido en un proyecto de ingeniería social que está logrando crear un sistema de incentivos perversos que beneficia a los psicópatas.
De hecho, en las próximas entregas este blog estará centrado en este tipo de problemáticas, la naturaleza epistemológica de la economía o la historia económica. Asimismo, también se hará hincapié en los problemas de integridad moral que rodean el trabajo de los académicos. Por lo tanto, no habrá un enfoque tan ad hominem como anteriormente, si bien se continuará refutando el imperialismo económico que sufren nuestras universidades y, cuando se considere oportuno, se rebatirán los materiales publicados por terceros. Imagino que perderá morbo, pero después de todo la trifulca montada en FEDEA es evidente que entre ellos mismos se destruyen (¿no será culpa de estudiar demasiada teoría de juegos?) y no es necesaria la participación de otros para demostrar que lo suyo no es ciencia, sino ideología. Queda la duda de saber qué paso con Juan de Mercado. Supongo que es otro troll desaparecido en acto de servicio.