Expulsión de los moriscos y economic imperialism
A raíz de un post del día de hoy en NeG, he escrito una larga crítica contra el economic imperialism en un sólo día. Reproduzco su inicio, aunque se puede consultar aquí completa: https://www.academia.edu/6618228/Contra_el_economic_imperialism_de_Acemoglu
La explosión del economic imperialism
A grandes rasgos, se suele denominar economic imperialism a la expansión de los modelos de análisis matemáticos propios de la econometría a otras áreas de estudio académico. Si bien se trata de una meta de largo recorrido en la historia intelectual, su actual vigencia tiene su origen en los trabajos de Gary Becker de la Universidad de Chicago y, especialmente, en su obra de 1976 The Economic Approach to Human Behavior. Dicho libro, sin embargo, no aportaba nada nuevo o significativo más allá de reforzar los reduccionismos propios del individualismo metodológico que había detrás de la economía neoclásica y no era más que otra actualización más del utilitarismo. De hecho, su publicación coincidió en un momento en que el mismo K. J. Arrow empezaba expresar sus dudas hacia las limitaciones de los enfoques economicistas tras las críticas planteadas por Amartya Sen[1] o con la publicación de la primera monografía que desmontaba la pretensión de validez científica de la economía neoclásica mediante el uso sistemático de argumentos epistemológicos[2]. Es decir, justo cuando la naturaleza científica de la disciplina empezaba a ser objeto de una controversia académica y el armazón empirista reforzado con positivismo lógico de B. M. Friedman era sometido al escrutinio de los filósofos de la ciencia, Gary Becker dio un salto hacia delante e inició una campaña expansiva de la economía hacia otras áreas de conocimiento.
Hay dos razones para el éxito de dicha operación. La primera fue fundamentalmente política: en 1974 Robert Nozik publicaba Anarchy, State, and Utopia, mientras que las interpretaciones de F. A. von Hayek sobre la ilustración escocesa se popularizaban entre los intelectuales conservadores. Surgía de este modo el ultraliberalismo de los fundamentalistas de mercado que negaba la misma existencia de vínculos culturales o morales entre las sociedades políticas modernas y defendía el hedonismo ultraindividualista como modo de vida. La primigenia idea del mercado como origen de la sociedad civil de Adam Ferguson se transformaba en la sociedad no existe, sólo hay individuos de Tatcher. El paso siguiente era afirmar que la sociedad era el mercado y, en consecuencia, todos los ámbitos de la vida humana eran equiparables a una competencia por recursos escasos. A partir de estas premisas, Arrow, Buchanan y Becker introdujeron la idea de que si el modo de producción más eficiente es la economía de mercado, sólo había que equiparar todas las situaciones sociales a una economía competitiva perfecta para lograr un óptimo social. La familia, la escuela o la parroquia eran equiparables a situaciones de mercado, por lo tanto, debían analizarse mediante la metodología de los economistas y todo debía funcionar como una empresa para garantizar el progreso.
Nada era nuevo. El propio J. S. Mill intuyó rápidamente las implicaciones del utilitarismo y se distanció de su racionalismo y materialismo desde 1836, cuando escribió su Essay on Bentham. Sin embargo, a finales del siglo XX, el idealismo de Mill, que sostenía un orden metafísico moral que imponía límites a la economía de mercado y a la búsqueda de la eficiencia, había desaparecido. Esto significaba que el economic imperialism estaba legitimado políticamente, porque en nuestras sociedades políticas posmodernas no podía haber ningún límite moral a la ciencia. Esto permitió una gran acogida entre los políticos conservadores del trabajo de estos científicos, a pesar de la amoralidad e irreligiosidad de sus planteamientos metodológicos.
Buenas Carles,
Te han dejado el balón votando plácidamente en tu zona y has marcado por la escuadra. No caben muchas dudas sobre lo discutible del análisis estadístico para validar hipótesis deterministas sobre el comportamiento humano, como tampoco que los autores o bien no tienen ni idea del tema que están tratando, o bien han abstraído lo más relevante para poder aplicar las categorías de moda, “las élites extractivas”, que tan funcionales resultan, da igual un roto que un descosido. Con lo de la revista de categoría C, has dado la puntilla.
No tenía ni idea que Fernand Braudel estaba tan mal considerado por los historiadores actuales. Pensé que había sido un innovador al poner el énfasis en la historia social, la vida cotidiana de la gente, y no sólo en la historia política. Respecto al tiempo largo, yo lo había entendido como esa historia casi atemporal, de las sucesivas generaciones de campesinos cultivando olivos. La relación del hombre con el olivo, más que las relaciones sociales.
De hecho, aunque he leído muy poco a Braudel, me parece interesante su distinción entre vida material, economía de mercado y capitalismo, aquí glosada por el profesor de economía Fernando Esteve
http://www.rankia.com/blog/oikonomia/996446-triunfo-capitalismo-derrota-economia-mercado-defensa-indignados
¿Realmente crees que es tan malo, o he sacado una conclusión precipitada de los dos comentarios en el que le citas en tu “working paper”?
Por último, tu distinción entre señorío y realengo me ha traído a la memoria Las Comunides de Villa y Tierra. Estas comunidades han sido bastante idealizadas por el moderno movimiento anarquista (si es que puede llamarse “movimiento” a esta “casi” singularidad española), por ejemplo Felix Rodrigo Mora. Cito a un bloguero, que te sonará por sus comentarios habituales en Nada es Gratis, DFC (creo que más cercano a la crítica a la modernidad que al anarquismo)
http://dfc-economiahistoria.blogspot.com/2013/05/hacia-un-nuevo-modelo-agricola.html
“En España está el magnífico ejemplo de las Comunidades de Villa y Tierra de Castilla, hermoso nombre para probablemente el sistema socio-económico-político más libre, igualitario y meritocrático de toda la Edad Media de Europa”
Sería interesante saber tu opinión al respecto, creo que este, además, es uno de tus temas.
Un saludo,
Hola Jesús,
Disculpa la tardanza en responder. Sobre Braudel decir que es un clásico y ese es el problema. Su trabajo se inscribe en las grandes narrativas sobre las fuerzas del progreso, el gran tema de la transición del feudalismo al capitalismo y, a día de hoy, esas narrativas tienen más interés por su naturaleza proyectiva, ya que dicen más de nosotros que de lo que realmente ocurrió. Por eso, no entendemos el éxito de Acemoglu, porque ha sido volver sobre unos temas ultradebatidos con una narrativa extraordinariamente simplona. Diamond, como mínimo, aportaba enfoques originales y subestimados por el gremio y tenía un tono divulgador que buscaba el trazo grueso. Pero en Acemoglu no veo ese aspecto lúdico, veo ciencia académica que, encima, se va a validar matemáticamente.
Por otra parte, la idea del tiempo largo de Braudel y su tendencia a conceptualizar la cultura o mentalidades como una parte de nuestra naturaleza casi eterna deriva con mucha facilidad a una especie de esencialismo étnico determinado por la geografía. Un enfoque que impregnó, y no para bien, el trabajo de algunos historiadores valencianos y catalanes que querían justificar científicamente posturas independentistas.
Sobre la idealización del pasado medieval (vicio de mis años mozos tras la lectura de Kropotkin) es eso: una idealización. Pero mantener un enfoque crítico hacia la “modernidad” o cualquier etiqueta con espíritu normativo es fundamental. En ese sentido, es muy útil pasar de la búsqueda o construcción de modelos ideales proyectados en el pasado a un estudio honesto de su complejidad para problematizar cuestiones que se consideran “superadas” o “solucionadas”, cuando son problemas irresolubles (como todos los problemas políticos) que nos siguen acompañando. De igual modo, tampoco necesitas encontrar en el pasado un uso ideal de los pastos comunes para criticar la extensión de las economías de escala de la producción fabril a la agricultura, porque la industria agroalimentaria sólo es una industria del procesado, no de la cosecha y recolección. En este punto, suelo ser poco útil, porque me temo que sólo tengo dudas y críticas y casi ninguna respuesta, pero me parece que en el mundo académico tenemos el imperativo de ser honestos y si no podemos encontrar una respuesta, decir que no la podemos encontrar, aunque eso implique perecer por no publicar.
… criticar la extensión de las economías de escala de la producción fabril a la agricultura, porque la industria agroalimentaria sólo es una industria del procesado, no de la cosecha y recolección.
Creo que la economia de escala tambien ha sido aplicada a la cosecha y la recoleccion:
– laboreo mecanizado en masa
– monocultivo en masa,
– agroquimicos en masa
– cosechado mecanizado en masa.
– transgenicos orientados al monocultivo y los agroquimicos en masa.
– sustancial destino de las cosechas a biocombustibles y cebado de la cabaña estabulada en masa.
En el blog de Jesus N he osado postular la agricultura y el transporte como el brote de habichuelas magicas con el que ascenderemos y escaparemos de la sima estructural que nos aboca al hundimiento catastrofico.
Cositas sencillas con las que nos empoderaremos de verdad, no ese empoderamiendo falso consistente en autoformarse como peon valioso, temporalmente valioso, para un empleador (hacer codos y convertirse en un hombrecito de provecho).
Desvinculandonos del petroleo y la economia mundializada, construyendo nuestros caminos y vehiculos, produciendo nuestra energia, renovable por supuesto, y produciendo nuestro alimento, separando la produccion agricola del ambito natural, para evitar las sevicias que le infligimos aun en el mejor y mas ecologico de los procedimientos e intencion.
Hola Dubitador,
No negaba que se aplicasen los mecanismos de la economía de escala a la agricultura en cosecha y recolección. Sólo quería incidir en que se trata de seres vivos y por mucho que condicionemos y alteremos su ciclo, sigue siendo un ciclo biológico. Sólo intentaba resaltar esa diferencia fundamental que, obviamente, se pierde. Las hortalizas se cultivan y los animales se crían. No se producen. Que la industria agroalimentaria está desempeñando una función muy eficiente en transformarlos en una commodity es evidente, al igual que no hay un debate público visible al respecto.
Sobre lo otro que comentas, básicamente de acuerdo en la parte de alimentos, aunque es difícil. En mi familia tenemos un pequeño huerto urbano y, si bien no soy vegetariano, mi consumo de carne es mínimo.
Lo de desvincularse del petróleo y de la economía mundial; es decir, dejar de ser una sociedad de consumo y lograr un consenso sobre nuestro nivel de bienestar deseable y cómo mantenerlo, confieso que me supera, aunque soy de los que cree que la actual crisis afectará profundamente a la cultura del consumo de masas y que en ese proceso de cambio cultural es vital la construcción de discursos políticos que construyen horizontes de expectativas o permiten replantearse las prioridades impuestas. Es decir, que somos libres para bajarnos de la rueda del productivismo en que estamos metidos y convencer a los demás de que sacrificar toda tu vida y toda tu familia en juegos de hambre diseñados para ser más eficientes no merece la pena, porque somos seres mortales que podemos hacer algo mejor con nuestra existencia.
Muy de acuerdo… y casi disculpas por no haberlo captado a la primera.
Creo que tambien hemos trivializado el coste y valor que atribuimos al transporte, aunque menos que respecto a la alimentacion. El ritual del rezo en la mesa evoca tiempos en los que era comun la carestia de viandas con que proveerla. La imploracion del pan nuestro de cada dia en el Padrenuestro no es ningun capricho de redaccion.
El medio y modo de transporte que postulo tiene mucho que ver con el modelo agricola que preveo, sin perder la movilidad generalizada, pues no cabe considerar tal la puramente pedrestre y la basada en animales de tiro y carga.
Precisamente Jesus N sugirió que cabria considerar el transporte, el transporte individual y generalizado, basado en vehiculos a motor de combustion interna, como la megaburbuja de todos los tiempos.
http://laproadelargo.blogspot.com/2014/01/dinero-vs-entropia-el-pensamiento.html?showComment=1390766498930#c7841654955182807384
Como me parecio muy inspirada dicha sugerencia, procedí a explayarme un poco sobre un sistema de transporte sostenible, a la vez que generalizado: el carril elevado en asociacion con el cable de arrastre.
http://laproadelargo.blogspot.com/2014/01/dinero-vs-entropia-el-pensamiento.html?showComment=1392305133736#c6444538840240673131
Ese ultra sencillo y economico sistema de transporte, ademas de abaratar y simplificar las infraestrcuturas y los vehiculos, contribuiria a trivializar tanto el acceso cotidiano a los “campos” de cultivo como las tareas de laboreo, cosecha y porte de la misma.
Con todo… no creo estar levitando en una burbuja tecnoptismista, aunque se trate de una de baja tecnologia, ya que en otros comentarios advierto de que el gran problema son y han sido siempre los usufructuarios de los privilegios de la cuspide de la piramide social, pues son y han sido siempre el mas grande enemigo de las soluciones que impliquen reparticion del poder y la riqueza.