Jul 28

Habíamos dejado al experto en reformas educativas Luis Garicano solicitando la barra libre en contrataciones del profesorado como remedio al mal del caciquismo universitario. En términos generales, la idea de Garicano se sustenta sobre la premisa que si se logra un adecuado alineamiento de incentivos positivos y negativos los departamentos tendrán un interés sincero en atraer a los mejores. Es la clásica reproducción del mercado que, mediante la libre competencia, logra una distribución eficaz de las recompensas y castigos. Obviamente, cómo lograr que el sistema educativo superior funcione como el mercado de bicicletas es algo bastante imposible y que el mismo Garicano reconocía al principio de su informe al admitir que el conocimiento era una especie de bien público. Por lo tanto, toda la propuesta de Garicano se sustenta sobre la pretensión de someter nuestra realidad a un mantra abstracto y absurdo, el mercado ideal perfectamente competitivo.

En teoría, podemos suponer que el caso empírico que más se aproximaría a ese ideal sería el modelo norteamericano y que, en el fondo, Garicano aspira a convertirnos en un remedo de los Estados Unidos. En este sentido, esto plantearía un grave problema porque las universidades norteamericanas responden a otra realidad completamente distinta que se ha conformado históricamente de una forma específica y, en consecuencia, su modelo no puede trasladarse a este país sin la presencia de un dictador tecnocrático con poderes absolutos que pudiese hacer tabula rasa con todas las leyes de este país y construir uno de nuevo desde la nada. Es decir, un estado totalitario que dejaría a los soviets en liberales anglosajones amantes del derecho consuetudinario.

Es evidente que Garicano desconoce por completo la historia de las universidades norteamericanas. Si no fuese así, conocería el famoso pleito de 1819 Dartmouth College v. Woodward cuya sentencia redactada por el juez Marshall del Tribunal Supremo (el auténtico padre del concepto de propiedad privada sin límites de los Estados Unidos) estableció que las universidades eran corporaciones privadas exactamente iguales a cualquier empresa privada y protegidas ante cualquier injerencia pública de tal forma que, por ejemplo, a los profesores universitarios no les asistía el derecho a la libertad de cátedra o de libertad religiosa. Es un detalle importante remarcar que los Estados Unidos de América ha sido y es el país occidental con menor libertad de cátedra por no decir, simplemente, que no existe, como sabemos todos los que trabajamos para una universidad norteamericana.

Por otra parte, su sistema de contrataciones se caracteriza por… el amiguismo, el clientelismo y la endogamia (¡sorpresa!), aunque el sistema está tamizado por el mercado. Es decir, si pagas un doctorado caro en una universidad considerada de prestigio tendrás trabajo, si no lo pagas no. El primer estudio sistemático realizado sobre la política de contrataciones ha demostrado que la productividad científica o la experiencia no importaban, sino que importaban los contactos hechos durante el doctorado en una universidad considerada de prestigio. Sorprende, por cierto, que Garicano desconozca dicho estudio, porque en el blog Nada es Gratis publicaron un buen resumen en español. Por lo tanto, si la libertad y autonomía total que propone Garicano en las contrataciones no impide el clientelismo en su país de referencia, es difícil imaginar que los resultados de aplicar dicha política en España podrían ser mejores.

En realidad, resulta complicado visualizar qué universidad española conoce Garicano y más aún si se ha molestado en leer las leyes que la regulan. Respecto de la carrera académica, nos dice (pág. 9) que Además, se deben restringir los contratos temporales a las figuras originalmente previstas (lo que se aplica, especialmente, a los profesores asociados transformados en los nuevos PNN ), establecimiento de plazas del tipo tenure track (por ejemplo, del programa Ramón y Cajal), siempre bajo el principio de promoción o salida (en inglés, ‘up or out’). Perfecto, la LOMLOU 4/2007 ya establece esas limitaciones para los contratos de asociado. El problema es por qué unos departamentos sí cumplen con dichas leyes y por qué otros departamentos no las cumplen. El problema es que los asociados dan 18 créditos de clase (más que los titulares) y cobran menos de 500 euros al mes y, por eso mismo, han sido empleados masivamente por los rectorados porque permiten aumentar la carga lectiva a un coste ridículo mientras se tiene a los titulares contentos. Esto, por cierto, es exactamente lo mismo que ocurre en Estados Unidos como sabemos todos los que, a diferencia de Garicano, sí nos importan estos temas y nos dedicamos profesionalmente a ellos. Sobre la situación de los asociados en USA se puede leer: Are Adjunct Professors the New Fast-Food Workers? o The Adjunct Revolt: How Poor Professors Are Fighting Back. Sobre la carrera académica en España mi informe de 2011: http://www.jovesinvestigadors.org/blog/wp-content/uploads/2013/07/Informe-PAD-Oficial.pdf

De igual modo, es ridícula la referencia a las plazas tenure track, porque ese modelo ya existe en España a imitación del anglosajón: Profesor Ayudante Doctor, Profesor Contratado Doctor y Profesor Titular (funcionario). De hecho, los contratos Ramón y Cajal siempre han estado sometidos al principio de promoción o salida. El problema real es que a la gran mayoría de RyC jamás se les ha permitido la promoción y se les mantiene durante años en limbos jurídicos y contractuales. Como siempre, Garicano no sabe de lo que habla.

En definitiva, que Garicano dice: hágase la justicia, pero no nos explica cómo se va a hacer y quién la aplicará, pero menos aún nos explica que cómo es posible que ya tengamos hechas esas leyes y muchos departamentos se las salten olímpicamente. Como tengo dos juicios pendientes con mi antigua universidad, puedo explicar rápidamente por qué se la saltan: porque casi nadie les lleva a juicio cuando incumplen la ley. Es así de simple, tenemos una buena ley que regula los conflictos de intereses en las comisiones de contratación y que podría limitar la proliferación de los casos de malas prácticas si los afectados denunciásemos. Es así de sencillo y difícil a la vez, como todos los problemas de este país. Por el contrario, con las propuestas de Garicano estaríamos completamente indefensos ante la arbitrariedad de los departamentos.

Por otra parte, la contradicción absoluta de Garicano dice que debemos hacer normas anti burocracia, pero todas sus medidas exigen de burocracia. Pide (pág, 10) Someter a evaluación a todo el PDI del sistema universitario, pero no nos dice por quién, ni con qué criterios ni con qué consecuencias, más allá de ampliar el número de sexenios. En la misma página propone Los procesos de elección del PDI deben valorar el conocimiento y la investigación, excluyendo cursillos vacíos, gestión y todo lo que no implique una mayor competencia del candidato en la materia de que se trate. La gestión no es conocimiento; valorarla como mérito para el PDI sólo sirve para que se genere más burocracia; pero se olvida de especificar de qué contrataciones habla. Si se trata de Profesores Ayudantes Doctores (el inicio teórico de la carrera), los méritos de gestión no se valoran (de nuevo Garicano pide algo que ya existe), mientras que si se trata de promociones a titular o catedrático se suelen puntuar los méritos de gestión porque, en caso contrario, nadie querría asumir las ingratas tareas de carácter burocrático. Si quiere proponer una carrera de burócrata universitario con poder de gestión académica que no sea académico, que lo proponga, aunque en ese caso no estaría pidiendo menos burocracia, sino más burócratas y gestores al igual que ocurre en el modelo norteamericano. Gestores “profesionales” que, como ocurre en Estados Unidos, cobrarían más que los profesores y terminarían transformando las universidades en sus negocios particulares para hacer caja disparando su endeudamiento hasta que las entidades quebrasen. En este sentido, sería interesante que Garicano nos explicase si realmente este es su modelo, porque, como veremos en la siguiente entrada, es del todo imposible ver qué modelo de universidad está proponiendo Garicano.

Jul 28

Las torpezas de Garicano: su segunda reforma de la universidad. Primera parte

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Luis Garicano es una persona de una ignorancia notable, aunque su formación como economista lo exonera de culpa, ya que su amor por la división del trabajo en pos de la eficiencia permite considerar la acumulación de conocimientos en otras áreas como una simple pérdida de tiempo. Sin embargo, resulta difícil comprender por qué un especialista no especializado en temas de política educativa escribe tanto sobre reforma educativa. Uno imagina que en Ciudadanos no tienen a nadie más que pueda ocupar este papel, pero después de leer el informe (http://estaticos.elmundo.es/documentos/2015/07/27/educacion_ciudadanosdos.pdf) es imposible que no tengan a nadie capaz de escribir mejor que Garicano. El texto, simplemente, es infumable y produce rubor de tanto lugar común y tautología vacua. Empieza de esta forma (pág. 2) definiendo el sistema del conocimiento:

El sistema del conocimiento (universidades, centros de investigación, etc.) contribuye al crecimiento y bienestar social de tres formas entrelazadas:  

En primer lugar, en formar un capital humano cualificado y generar y diseminar el conocimiento que posibilita a un país adaptar nuevas tecnologías, formas organizativas, etc.; es decir, desarrollarse como sociedad democrática avanzada en la sociedad global del conocimiento.  En segundo lugar, en enriquecer la sociedad del conocimiento, generando nuevas ideas y conocimientos. En tercer lugar, en permitir a España ser competitiva en la sociedad global del conocimiento, caracterizada por una gran movilidad de las ideas y las personas que las generan.

En primer lugar, entrelazar conocimiento, progreso material y democracia es simple wishful thinking u optimismo liberal. Puede quedar bien en un panfleto político, pero no son argumentos. El problema es que escribir enriquecer la sociedad del conocimiento, generando nuevas ideas y conocimiento demuestra que carecemos por completo de cualquier talento literario y, por lo tanto, nuestros manifiestos políticos sólo podrán producir carcajadas. Las que soltamos cuando volvemos a leer en la misma página:

Una ‘política del conocimiento’ también debe tener en cuenta otra ‘complementariedad’: todo conocimiento tiene retornos privados y sociales. Quien los adquiere mejora sus capacidades profesionales, sociales y humanas, es decir, hay un beneficio privado pero también un alto retorno social, dado que no solo se obtiene el conocimiento sin que su adquisicion implique detrimento para los demás (es no—rival), sino que es más fácil adquirir y desarrollar conocimientos cuando uno está en un entorno donde otros adquieren y desarrollan conocimientos parecidos. Es precisamente esta preponderancia del retorno social la que impide tratar el conocimiento como bien privado, para el que la asignación de mercado es eficiente. De hecho, esto ha llevado a muchos países no solo a reconocer la necesidad de apoyar con recursos públicos ‘el sistema del conocimiento’, sino a tratarlo como un ‘sector público del estado’ (en el peor de los casos, del gobierno). Esta injustificada identificación (servicio público = sector público) ha sidola opción predominante en la Europa continental en el Siglo XX.

Alguien debería explicar a Garicano que para cualquier persona que no haya sido formada en la Universidad de Chicago bajo la supervisión del economista demente Gary Becker el conocimiento es y ha sido siempre un bien público. Es más, a nadie excepto a aquellos que sufren de sus mismas patologías podría pasársele por la cabeza que el mercado es capaz de asignar eficientemente el conocimiento. En definitiva, que en la primera página de su informe Garicano ya ha logrado demostrarnos que es un economista ignorante completamente aislado del mundo en el que vive carente de cualquier estilo literario o atisbo de inteligencia. Es todo un record.

Por otra parte, Garicano considera que (pág. 3) La España democrática ha seguido el modelo europeo continental del ‘sistema público del conocimiento’ pero con importantes debilidades en comparación con Francia o Alemania, tanto en tradición científica y universitaria (la Ilustración fue una excepción pasajera en España) como en inversión pública. Es curioso ver este relato del atraso español para ahorrarnos hablar del franquismo, su represión (tener un tío abuelo ministro franquista sí importa) y nuestra transición a la democracia. Todo viene del siglo XVIII, no busquen culpables entre nuestros abuelos (Gari, cariño, léete de una vez mi paper y deja de hacer el ridículo cuando hablas de Historia de España: http://hhs.sagepub.com/content/28/3/51) De todas formas, ahora que tenemos identificada la causa del problema del sistema universitario español, podemos analizar sus propuestas para arreglarlo.

Lamentablemente, es una recopilación de quejas o lugares comunes muy propias de los cuñados que todo lo resuelven. La solución sería (pág. 7) Eliminando la omnipresente y estalinista burocracia universitaria, los mal llamados “controles y comisiones de calidad”, las infinitas necedades sobre la “innovación educativa”, etc. El actual sistema universitario es un ejemplo perfecto de sistema híper— regulado y, por tanto, muy poco eficiente. Las propuestas deben rebajar considerablemente el nivel de reglamentación e intervencionismo universitario en todos los campos: reconocimiento de títulos, desaparición de la mayor parte de las atribuciones de la desastrosa ANECA , medidas anti— burocracia, implantación de criterios ex— post frente a ex— ante, simplificación y “desbaremización” de la provisión de plazas de PDI , facilidades de intercambio, movilidad, completa internacionalización del PDI. He trabajado más de 10 años en la universidad y no sé exactamente qué es eso de la burocracia estalinista, más allá de una tontería escrita por un tonto. Por otra parte, llamar necedad a la innovación educativa es el típico exabrupto que el profesor que se cree inteligente te suelta en una de esas cenas en las que no has podido elegir el comensal que se sienta a tu lado. Por lo tanto, se me escapa de toda comprensión cómo Garicano ha podido incluir esa coletilla si su propósito no era buscar la astracanada y el aplauso de los machitos que siempre gustan de burlarse de la pedagogía y otras tareas propias de mujercitas. En pocas palabras, que a Garicano se le escapan con estos tics cierto trasfondo autoritario, machista y carpetovetónico (al final, tener un tío abuelo ministro franquista sí importa).

Sin embargo, resulta inexplicable que cargue contra la ANECA sin dar razones y argumentos. Es más, cuando los aporta están mal (pág. 10): Supresión inmediata de la actual ANECA como agencia de acreditación para las universidades públicas, salvo en la vía de la contratación permanente por las universidades y sólo si éstas así lo decidieran. Y, entretanto, modificación más urgente aún del baremo de 2007 y de sus manifiestas deficiencias. El párrafo es incomprensible: ¿la ANECA continuará como agencia de acreditación para universidades privadas?, ¿Qué son las vías de contratación permanente: contratado doctor o titular? ¿Cuál es el baremo de 2007 que debe modificarse y, más importante, cómo debe modificarse? Sin entrar a valorar que ya se han modificado varias veces los baremos de la ANECA. Finalmente, ¿qué son las manifiestas deficiencias? Sinceramente, esto no es serio ni propio de un profesor universitario y, menos aún, si lo es en la LSE.

No obstante, la parte más ilustrativa es su referencia a la “desbaremización” de las contrataciones. Es decir, eliminar cualquier garantía pública que a día de hoy existe y fomentar la barra libre y la discrecionalidad. No tengo dudas que así combatiremos la endogamia, como prueba la política de contratación de su querida y llena de amigos y colegas UC3M. Evidentemente, esto no es la solución, sino la causa del problema, pero esto lo trataremos con más detalle en las próximas entregas.

NOTA: Ahora soy profesor asociado en Teoría e Historia de la Educación por la Universitat Jaume I de Castellón. Ergo, un maldito experto en la materia con credenciales académicas, xD

Jul 23

En la vida real, las victorias siempre tienen un sabor amargo. Lograr tus propósitos requiere de costes a nivel personal que jamás puedes saber con certeza si valieron la pena. Es otro ejemplo más de la absurdidad del homo economicus, ya que no hay forma de hacer un cálculo utilitario de nuestras decisiones y de las consecuencias que provocarán. Por esa razón, aquellos que todavía conservamos una brújula moral no estropeada por el oportunismo sin límites no solemos preguntarnos qué podemos ganar o perder, sino más bien qué está bien o qué es digno o indigno de la imagen (nuestra identidad moral) que nos hemos hecho de nosotros mismos gracias a las personas que comparten nuestras vidas. Si todo tu entorno espera de ti que obres decentemente, sueles comportarte decentemente. Si hasta tus padres saben que eres un miserable y te lo consienten, elevas la mezquindad a virtud al proclamar que todos somos agentes racionales egoístas carentes de cualquier límite moral y de ese modo justificas tu cobardía y servilismo.

Sirva esta introducción para expresar mi alegría por mi primera victoria frente a mi antiguo centro de trabajo, la Universitat de València. El pasado 27 de mayo de 2015 la UV cambió todos los baremos para las contrataciones de profesorado (aquí se puede consultar el nuevo baremo de la Facultad de Geografía e Historia: https://www.uv.es/geohdocs/Baremos/BAREMO_AYUDANTES_DOCTORES.pdf), así como el reglamento que regula las contrataciones. A título personal, debería ser una gran alegría, porque hace ya casi cuatro años que empecé esta batalla. Dediqué el agosto de 2011 a hacer este informe para Joves Investigadors que analizaba los baremos de contratación para las plazas de Profesor Ayudante Doctor y explicaba cómo se cocinaban las comisiones de contratación. Desde entonces, participé activamente en reuniones y presiones varias, todas ellas infructuosas, para lograr cambiar las malas prácticas institucionalizadas.

Por otra parte, en septiembre de 2014 me consideré víctima de esas mismas malas prácticas y abandoné mi antiguo departamento en señal de protesta y presenté dos recursos que en total sumaban más de ochenta páginas explicando todos los problemas de procedimiento, irregularidades, conflictos de intereses y criterios arbitrarios aplicados por la comisión. No sólo era una denuncia, era un estudio de todos los defectos de procedimiento que la normativa permitía. Después de todo, como secretario de Joves Investigadors llevaba más de cuatro años asesorando a investigadores que habían sufrido situaciones similares y ofreciéndoles orientación por si decidían judicializar su caso. Todos optaron por desistir, gran error, como siempre.

En este país nos quejamos mucho, se protesta mucho en los pasillos, pero casi nadie se atreve a defenderse con todas las de la ley, porque es caro, lento y agotador. Es necesario una posición desahogada y tener buenos contactos o amigos en la abogacía, además de ser capaz de entender de temas judiciales uno mismo si no quiere sentirse al albur de los otros durante los trámites kafkianos que demoran el fallo final. Es comprensible, pero, al mismo tiempo, eso obliga a quienes sí tenemos la facilidad o la posibilidad de defendernos a hacerlo, porque hay muchos que, simplemente, no se lo pueden permitir.

Por lo tanto, cuando la comisión de garantías de la UV falló en mi contra, no dudé y acudí a un buen abogado, a un abogado importante. El caso estaba armado y bien armado y las probabilidades de ganarlo en un juicio son altas. Sólo hacía falta un abogado importante y se puede decir que eso obró la magia. Después de cuatro años estériles intentando que la UV tuviese la voluntad necesaria de hacer cambios, he visto como en menos de dos meses se ha cambiado todo el proceso de contratación. Es una decisión inteligente, porque llegado el día que pierdas un juicio, te permite contestar a la prensa que todo no ha sido más que una pequeña anomalía que ya fue corregida por la propia UV al detectarse.

En resumen, protestar con buenos abogados cuando tienes un caudal de pruebas irrefutables a tu favor sí sirve para cambiar las cosas. Toca resignarse menos y pleitear más.

NOTA: Otras universidades españolas ni siquiera publican el baremo, ni los miembros que forman la comisión o la lista de candidatos admitidos. Por otra parte, en los países anglosajones las garantías todavía son menores, ya que no hay ninguna normativa que regule el proceso, que es totalmente discrecional. Si alguien piensa que en España hay más corrupción o clientelismo que en otros países, le recuerdo que la única diferencia es que como aquí tenemos normas para impedirlo que nos saltamos a la torera, se nota más. En los otros países, como dichas normas no existen, se disimula más. Por lo tanto, al abordar este tema se requiere más rigor que soltar los cuatro tópicos del experto de barra de bar titulado en cuñadismo sobre los vicios de España.

Jun 22

Have Spanish scholars failed?

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I post here the conclusions of my last paper Neglecting the 19th century. Democracy, the consensus trap and modernization theory in Spain, published by History of the Human Scienceshttp://hhs.sagepub.com/content/early/2015/04/20/0952695115579588.abstract

Ideally, a deadlock should not exist within academic debates, because an open debate has to generate controversy in order to encourage research into the lack of supporting evidence for or the inconsistency of theoretical explanations. Controversy rather than competence for tenure should drive research. However, political institutions prefer consensus to controversy and when fields of knowledge are related to political activity it is difficult to keep debates fair and rational.

In theory, independence should be the hallmark of scholarly activity. Our work has to be free of partisanship, although political parties and the media provide a platform to draw the attention of the public and its academic consequences. The dilemma does not have an easy solution. A partial solution may be to express our moral and intellectual motivations openly. Although this proposal may sound simple, the fact is that when accepting that such motivations exist, we change our aims of analysis and discussion and, at the same time, create questions about our ability to reach the ideal of scientific neutrality. Obviously, abandoning scientific neutrality can open the gates to epistemological anarchism, but, in the end, the scientific community should operate as a model for public debate. Since academic authority should come from the robustness of debate, openness and leverage are necessary. Casting doubt over theories is the best way to test them, and whether such theories are finally universally accepted or not will result from their resistance to criticism.

Likewise, putting aside sterile objectivity would lead to a set of civic values shared by the scholarly community: an extremely difficult task that is necessary to confront the traumatic past in order to explain the civic responsibilities demanded by democratic systems. Consequently, a respectful and open academic controversy is fundamental to the development of democratic societies. We must be more interested in the exchange of ideas and arguments than in the increased production of papers or in citation index rates.

In conclusion, it is likely that the present economic and institutional crisis in Spain is due to the fact that both the public and scholars have neglected their duties. Our national success was, according to Modernization Theory, the Spanish Transition and society was possibly overwhelmed by the self-righteousness of political parties that praised themselves for leading the country to advanced democracy. The Spaniards, as modern democrats, were free of the threats of populism and corruption, because the right approach of the social sciences was to reduce the citizen to the category of consumer.

It is also likely that social scientists who have received more institutional and public attention were the most confident about the virtues of our political framework and such confidence might not help to detect and understand weaknesses in the framework. In order to maintain the narrative of the Spanish Transition, Modernization Theory has provided the key tools with which to block public debate about the Second Republic and the Spanish Civil War. As a result, MT is popular among and respected by Spanish academics, despite having been subject to harsh criticism during the last 50 years. However, the institutional and economic crisis has interrupted this narrative of success and revealed the political aims of hegemonic paradigms such as MT. If economic prosperity does not guarantee a foolproof democracy, MT is mere wishful thinking.

Jun 08

How academic blogs sought a technocratic coup in Spain

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Three years earlier I did not write regularly on internet, I only wrote books and papers and I would never have thought about carrying a blog. However, during the 2012 I started to post commentaries in two academic blogs to discuss their points of view about Spanish politics and the role played by the scholars in a democracy and I have finished in an open controversy with Spanish mainstream economists and political scientists. The main reason of this succession of events is easy to understand: they had a political agenda devoted to promote among public medias the idea of a technocratic government led by themselves. This is the summary of how their coup failed.

At end of 2011, the conservative party PP had a landslide victory that gave them the absolute majority in the Parliament. In the previous months, two academic blogs, Politikon and NadaesGratis, praised its leader, Mariano Rajoy, while blamed the protests of 15M for being a populist movement against the parliamentary democracy. They had high hopes of deserving important appointments in the government or, at least, having a decisive influence. Nevertheless, things started to go wrong. The PP did not reach a great result in the autonomous elections of Andalusia in March of 2012 and the bankruptcy of Bankia was not possible to cover for more time. Although the political scientist Jorge Galindo of Politikon was licking the ass of Mariano Rajoy a few days before the bail out of Bankia, it was clear that Spain faced great problems and the European Union would be fundamental to solve them.

In this situation, the most prominent members of Nada es Gratis wrote in El País a famous article against the policies of the Government. It was a radical shift in their public compromise and the beginning of a public campaign in favour of the political regeneration of the country. They used their academic authority to present themselves as the neutral technical solution to our problems. If the popular protests of 15 M were claiming for more democracy, they proposed more reforms dictated by the IMF, more market and less democracy. When these things were happening, we could see what was behind their arguments and which were their real intentions. Now, we know that the Professor Luis Garicano of the LSE, met with Mariano Rajoy these days and tried to convince him to demand the intervention of the troika in Spain and the formation of a technocratic government supported by two big parties, the PSOE and PP. Obviously, Garicano should have been minister.

It would have been an action similar to the Monti solution for Italy or Papademos for Greece, although there was a huge difference: in Spain this government would have had more than three years to apply its policies. Three years without democratic controls in the parliament and three years to save the political system of the threat of a real democratic reform from bottom up. They tried it hard, they had the support of important medias and they tried to talk in the name of the all academia, but Mariano Rajoy did not want to share the power with outsiders of the party. He did not need the approval of the PSOE, he had all the power and giving positions to these new comers would have meant less pieces of cake for the loyal members of his criminal organization (yes, the PP is a criminal organization. The funny point is that the technocrats who called us peronistas for saying this, now state the same).

Thanks to the arrogance and self sufficiency of Mariano Rajoy, the modest proposal of the technocrats failed, but they went on promoting their political plan for Spain. It was during this campaign that I started to take part in the internet debates and when I realized that, if it was necessary, they did not have doubts to use the censorship or to bully the critics. They said that the reason was the irrationality of the arguments used by common people, but when other scholars started to debunk their argument, they also used the same bully technics and censorship. Some one might say that it was the same of the debates between the economists in USA, but here the colleagues of Nada es Gratis used the anonymity to insult the economists who did not share their points of view. A healthy public debate.

However, their attempts to drive the politics of the country from their independent blogs were overruled by the irruption of the party Podemos. After the entrance of Podemos, the technocratic plan made not sense. The threat of the democracy (sorry, populism, because all democracy that is not narrowed by liberal creed is always populism) force the technocratic regenerationism to defend again the political system. Then, in a new shift they praised our new King, Felipe VIth, as salvator of the country and the beginning of the regeneration movement. In a bizarre way, they stated that it had been validated scientifically that the monarchy was the best option to Spain. That it is not a joke, it was their Science.

The good new is that after the coronation of Felipe VIth they had no more options that finally being involved in politics. They became the think tank of the center right party UPyD but, in the end, they have joined the liberal right party Ciudadanos, whose program is the IMF recommendations. At least, we can say that in Spain IMF runs for elections and they try to have a democratic legitimacy. It makes the Spanish case very interesting and even an anomaly. After their failed coup, the technocrats have become politicians and their pretentions of narrowing the democratic space of the public debate in the name of the science that they represent as scholars is now a nonsense, because they are simply politicians.

Jun 02

How Green used Broockman to expose Lacour and save his ass: a hypothesis

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After two weeks, Lacour is an academic cadaver. His response was weak and even hilarious. Unfortunately, all the public debate has only focused on him and the real wrong doers of this story, Lynn Vavreck and Donald Green have avoided public scrutiny. There are only few threads in Political Science Rumors that tried to discuss about their misbehaviour, but the majority of the colleagues do not want to talk about their role, because they know that undermines the discipline.

In fact, the unique productive debate aroused from all this mess is how to undercover an academic fraud. It is easy and it is not the way used by Broockman, Kalla and Aronow. After writing a less complete report, they should have send to Science editor alerting him about the importance of the fraud and the possible consequences to the discipline and, more important, alert him that the fraud was so obvious that more early than later it would be discovered.

It was exactly what I did when I suffered a case of plagiarism from a graduate student who had an absent advisor. The journal sent my report to the plagiarist and he understood that he acted wrongly driven by the pressure to publish and the lack of supervision over his works. The journal retired his paper, I did not destroy the career of a grad student and he learnt that he needed a new advisor. Obviously, he did not try to fly so high as Lacour and the case was not important, but I understood that, despite his sins, the bigger responsibility was over the shoulders of the seniors. Thus, I have serious doubts about what really happened with the Lacour’s case.

Why did not BAK send the report directly to Science in order to convince them of the necessity of pursuing an internal inquiry? The first reason will be the fame of exposing the case, but it has its cons. It is good and bad fame at the same time, although BAK look too young and too immature to realize what they really have done (Guys, life is not a movie, it is not a game: no one will trust in you).

Likewise, the storytelling of BAK is incoherent. They were trying to replicate a study to prove that it was a fraud… no, they thought that the study was right, tried to replicate it and they discovered accidentally that it was a fraud. No, it was not an accident, they approached to Lacour to gain his trust with the excuse of the reproduction but they were following the tracks of the fraud… What? Do you think we are idiots?

It does not make sense, because the great truth, the great truth that is intended to cover, is that the study is an enormous and obvious fraud. The unexplainable fact is how it was published. The total failure of the working system of a discipline found in networking. Vavreck published with Lacour and promoted and introduced him to big bosses without caring whatever he did. Lacour published with her and, after this, he did not have problems to fool Green and use his reputation to promote his work. Green was victim of his vanity for having other hit and of a sloppy and unfair way of working that allows this kind of quid pro quos between young scholars and seniors. Lacour is a wonderful trickster that has proved the total incompetence of the university system. The peer reviews did not review carefully the article, because they knew that Green was one of the authors, since the paper had been previously promoted in order to pass the peer review. Even worse, Green was in the committee of the dissertation evaluating the job he had done with Lacour, and Vavreck with her publications with Lacour was also there with her husband. Can you stop to publish before the defence of the dissertation, please? End the salami tactics, it is a wrong behaviour, despite its efficiency. Stop make up friendly committees.

My guess is that Green thought after the first Gelman’s doubts that might be the article was not so robust and decided to look it in detail. Then, he realized the big red flags and that he had been fooled by Lacour. Probably, Broockman had also previous suspicions and he intended to prevent Green, who did not take him seriously. However, in some way, Green has used Broockman to build up an amazing research that has revealed a truth that only the quants and the reproduction would have been able to discover. Albeit the inconvenient truth is that quant techniques and reproduction were not necessary to discover this. Only Vavreck doing her work or Green not being so sloppy to ride over the work of others would have been enough. Green is trying to cover his back under the report of BAK and this explains why they did not send it directly to Science. In that case, Green would have not possibilities to escape of the punishment of Science, because he would have been also a fraudster. So, writing this report and sending it previously to Green was the only escape route he had after the media coverage of the paper. So, sorry, there are no heroes and Green has a lot of things to explain.